|
|
Introducing Daniel Guzmán (México, 1964) By Gabriel Kuri, 2002 !Hola rock!...yo soy blues carnal By Daniel Guzman Hello Rock!...I m your pal Blues By Daniel Guzmán Come As You Are Or (Goodbye Blue Sky) By Daniel Guzman, November 1999 Come As You Are Or (Goodbye Blue Sky) By Daniel Guzmán, Noviembre 1999 THIS IS WHERE I BELONG By Daniel Guzman THIS WHERE I BELONG By Daniel Guzman Pequeñas anécdotas interrumpidas By Daniel Guzman, Febrero, 1999
|
||||||||||||||||||||||||||
| Essays & Press
|
|||||||||||||||||||||||||||
|
Introducing Daniel Guzmán (México, 1964) Daniel Guzmán is above all a draftsman; drawing is his everyday activity as well as the medium that he most frequently exhibits. Drawing -as the daily exercise of giving form to thought- has been the spine of his creative process and production output since the beginning of his formative years. It rests on a highly sophisticated knowledge of the subtleties and possibilities of material: paper, pencil, ink, print, also manifest when he chooses to include a piece of news torn from the newspaper, or to trace straight on a page of an old comic book or magazine ad. Alrededor de los 9 o 10 años descubrí la música rock gracias a un amigo mucho mayor que yo, de nombre Miguel. Por aquel tiempo vivía en la colonia de los Doctores, en una vecindad de dos patios, de lavaderos y baños colectivos, en la calle de doctor Duran, junto al parque de las Artes Gráficas, a un costado del mercado Hidalgo, a la vuelta de los baños Margarita (en cuyos pasillos conocí a varios luchadores y boxeadores profesionales que entrenaban en el gimnasio), a unas cuadras de los cines Titán y Maya a donde frecuentemente asistía a las funciones de fin de semana, las famosas matinees, cines en cuyas butacas me soplé varias películas de cómicos y luchadores mexicanos, en medio de un caos de niños, tortas y refrescos que circulaban en medio de las funciones. En los ratos que no ocupábamos en jugar o ir a la escuela nos encerrábamos en su casa para escuchar música, de una vasta colección de discos que Miguel tenía, sin lugar a dudas, sus dos grupos favoritos eran los Beatles y el Grand Funk Railroad, pero además contaba con otros varios como el Led Zeppelin, Deep Purple, los Doors, etc.. Fue en su casa donde escuché y vi por primera vez un disco de Kiss, el Destroyer que fue toda una revelación para mí, a pesar de no entender ni jota de lo que cantaban, la música llegaba a mi interior por medio de su energía y alegría. Desde aquel entonces el rock siempre me ha acompañado para bien o para mal, no sólo en mi trabajo sino en mi vida diaria, como una especie de puente que me ha ayudado en ciertas etapas de mi vida a buscar afinidades emocionales con el mundo y la gente que me rodea, e incluso muchas veces a sustituirlos. De tal manera ahora que ya estoy grandecito y al tener que realizar estos cuadros inevitablemente venían a mi memoria una serie de recuerdos y emociones que he intentado, en la medida de mis posibilidades técnicas, plasmar en la tela, yuxtaponer un sentimiento musical a un medio puramente visual, seguir disfrutando de la música a pesar de tener que pintar y desperdiciar ese tiempo maravilloso en tratar de encontrar alguna certeza en esta actividad; así que, cuando veas estos cuadros, trata de recordar esto que te he platicado. translated from Spanish by David Wayne At the age of 9 or 10 I discovered rock music thanks to a friend who was much older than I named Miguel. At that time I lived in Colonia Doctores in an apartment block with two common areas and shared laundry and bathroom facilities. This was on a street called Dr. Duran, near the Artes Gráficas park, to one side of the Hidalgo market, around the corner from the Margarita bathhouse (in whose corridors I met a number of professional wrestlers and boxers who trained in the gymnasium), and several blocks from the Titan and Maya movie theaters, where I often went to the weekend features, those famous matinees. In their seats I devoured a considerable number of Mexican comedies and wrestling films, in the midst of the chaos of children, sandwiches, and sodas revolving around me during the show. When we weren't busy playing or going to school we shut ourselves up in Miguel's house to listen to music from the vast collection of records he owned. Without a doubt his two favorite groups were the Beatles and Grand Funk Railroad, but there were others, such as Led Zeppelin, Deep Purple, the Doors, and more. It was at his house that I first heard and saw a record of Kiss, "Destroyer," a complete revelation for me, despite the fact that I didn't understand a word they sang, the music's energy and happiness touched me deep inside. From that moment on, Rock has been with me always, for better or worse, not only while I'm working but in my daily life, as a kind of bridge that has helped me during certain periods of my life to make emotional connections with people and the world, and has often served in their stead. Now that I'm all grown up, having created these paintings, inevitably a series of recollections and emotions came to my mind that I've tried, as far as my artistic ability allows, to formulated on canvas, juxtaposing musical feeling with a purely visual media, so as to keep on enjoying music despite having to paint and waste this wonderful time trying to find some kind of certainty in this activity. So when you look at these paintings, try to remember what I've just told you. translated from Spanish by David Wayne I took the title of the series of drawings Smashes, Trashes, and Hits from a compilation of the greatest hits of KISS, my favorite group when I was an adolescent (even now, I get gooseflesh when I hear them). The emotional motivation for the series had more to do with the music of NIRVANA, my favorite group for some time, and most particularly with the song Come As You Are (an amalgam of punk, metal, and pop), which to me represents the perfect mixture of violence and tenderness I was looking for when working on this series – full of musical references, personal observations, and visual caprices. During the five-year period (1991-1996) in which this series took shape, I tried to find the best solutions from an array of literature, newspapers, visual essays, and personal obsessions, all carefully preserved in various corners of my house, like the music magazines CONECTE [CONNECT], SONIDO [SOUND], ACUSTICA [ACOUSTICS], ORBITA [ORBIT]; SIMON SIMONAZO, EL CHIZZ; discarded love letters, fleeting memories, and other detritus. The other series, El Chupacabras Mix, is more of a stylistic affectation, with pseudo-mystical, magical, and musical pretensions, as well as personal bits and pieces, extracted by visual piracy from a number of album covers of psychedelic music of the 60s that I really like -- MC5, THE GRATEFUL DEAD, SANTANA, JEFFERSON STARSHIP -- and other groups from that tremendous era of Mexican Rock. These albums, along with the malicious streak characteristic of the psyche of Mexican pop culture, are embodied in this series of drawings by the monstrous figure of the Chupacabras. El título de la serie de dibujos, Smashes, Trashes and Hits, lo retomé de un disco de grandes éxitos del grupo KISS, mi grupo preferido durante mi adolescencia (todavía a estas alturas del partido, se me enchina la piel cuando los escucho), pero la motivación emocional para su realización tuvo más que ver conla música del grupo NIRVANA, mi grupo favorito desde hace unos años, y más particularmente con la canción Come As You Are (amalgama de punk, metal y pop), que para mi representa la mezcla exacta de violencia y ternura que buscaba al realizar esa serie, llena de referencias musicales, comentarios personales, y caprichos visuales. Producto todo esto de una espera de más de cinco años (1991-1996), en que se estuvo gestando esta serie, guardada durante todo este tiempo en espera de encontrar las mejores soluciones a un conjunto de fragmentos literarios y periodísticos, ensayos visuales, y obsesiones personales, atesorados en los rincones de mi casa, como las revistas de música, CONECTE,SONIDO, ACUSTICA, la revista ORBITA, el SIMON SIMONAZO, EL CHIZZ, cartas de amor abandonadas, recuerdos fugaces y demás detritus. La otra serie, El Chupacabras Mix, es mas bien un amaneramiento estilístico, de seudo pretensiones místicas, mágicas, musicales y demás chucherías personales, sacadas de la piratería visual que hice de varias portadas de discos de música psicodélica de los años sesenta, que tanto me gustan; de grupos como MC5, GRATEFUL DEAD, SANTANA, JEFFERSON STRASHIP y demás grupos de la época gruexxa del rock nacional y el espíritu mala leche que caracteriza a la psique de la cultura popular mexicana, encarnada en esta serie de dibujos por la figura monstruosa del Chupacabras. En mis ultimas instalaciones dibujísticas he tratado de resumir en espacios muy concretos de exhibición, diferentes series de dibujos que se desarrollaron en tiempos y circunstancias muy diversas. Especies de mapas personales que recurren a diferentes expresiones dibujísticas, tanto en su soporte material como en las técnicas empleadas. Van del recorte de periodico a la apropiacion de imágenes y textos de diversas fuentes, como la música y la literatura. Es asi que esta nueva instalación llamada “THIS IS WHERE I BELONG”, retoma muchas de estas estrategias y preocupaciones personales en cuanto al uso del dibujo, y la ampliación de éste, en su capacidad de involucrarse con otras personas , espacios e ideas. En esta ocasión cuento con la participación de mis sobrinos (Juan Carlos, Miguel Angel, Edgar y Omar), para la elaboración de la parte central de esta obra, una especie de “árbol imaginario”, en cuyas diversas ramas dibujísticas habitamos, para hablar de lo que vivimos , queremos, vemos e imaginamos. Las diferentes formas de mostrar este lugar al que pertenecemos. Asi es como veo al dibujo, como una extension natural de mi persona en mi encuentro con el mundo que me rodea, jugando con varias de sus posibles expresiones. Finalmente, pero no menos importante, esta instalación dibujística es una especie de homenaje(desde el titulo de la pieza),personal e íntimo a un grupo de rock que me gusta mucho y que creo comparte conmigo, esta especie de amor fraternal por las cosas simples y cotidianas de la vida, THE KINKS. In my last drawing installations I have tried to resume in very concrete exhibition spaces, different series of drawings developed in very diverse moments and circumstances. They go from newspapers cut outs to the appropriation of images and texts from diverse sources, as music and literature. It is how this is new installation named ¨THIS IS WHERE I BELONG¨, takes many of these strategies and personal preoccupations in regards to the use of drawing and the extension of it, in its capacity to get involved with other people, spaces and ideas. In this occasion I count with the participation of my nephews (Juan Carlos, Miguel Angel, Edgar y Omar), for the elaboration of the main part of this work, a kind of ¨imaginary tree¨, in whose traces of branches we inhabit, to speak about our what we live, want, see and imagine. The different ways of showing this place to where we belong. This is how I see drawing, as a natural extension of my persona in my encounter with the world that surrounds me, playing with its different ways of expression. Finally, but not less important, this drawing installation is a kind of personal and intimate homage (starting from the title of the work) to a rock band that I like very much and that I think shares with me this kind of fraternal love for the simple and everyday things of life, THE KINKS. Los primeros recuerdos que vienen a mi memoria, cercanos a algún tipo de relato visual, son las innumerables colecciones de historietas mexicanas que circulaban por mi casa. Mi papá y su hermano –mi tío Daniel- compraban semanalmente varias de ellas, entre otras: El Payo, Kalimán, Lagrimas y Risas, El Memín, Fantomas, etc., además de su periódico el Esto y la revista Orbita (ahí tuve también mi primer encuentro con el mundo de las vedettes). Mi padre me hacía unas copias del Kalimán en algún papel que encontraba. Fue el comienzo. De pronto ya me encontraba intentando hacer algunas copias, cosa que se fue acrecentando hasta convertirse realmente en una pasión, luego vendrían otras pasiones: leer y escuchar música (especialmente rock). También frecuentaba mucho el cine (me iba a las matinés del cine Maya a ver películas del Santo y demás producciones nacionales). Mi papá me llevó a ver todas las del 007 y mi tío todas las películas de acción de la época. Mis padres cambiaban constantemente de casa. Nací y Crecí en la colonia Doctores, en una amplia vecindad de dos patios y baños colectivos. Entonces comenzaron una larga serie de mudanzas por la Ciudad de México y sus alrededores. Cuando esto inició, solamente las historietas, los libros y mis discos se convirtieron en compañeros permanentes. Una constante más: viajes anuales hacia Oaxaca, la tierra de mi madre. Entre otros lugares viví allá por la Cabeza de Juárez, Neza, Balbuena y la Romero Rubio. Por mi amigo Abraham Cruzvillegas supe por primera vez qué era una instalación. Me invitó a participar en una exposición que estaba organizando en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en el estudio de un artista gringo amigo suyo. En esa exposición realizamos obras in situ dentro de ese departamento (trabajamos, vivimos y convivimos alrededor de 15 días con el espacio). Por primera vez tuve que trabajar fuera de un lenguaje visual conocido para mí. (Me considero antes que todo un dibujante). El dibujo fue la base de donde partí para realizar mi pieza (monté el catre donde dormía a manera de escultura dentro de un cuarto del departamento). Mis dibujos a partir de estas experiencias, se empezaron a poblar de palabras (frases, sentencias muy cortas, onomatopeyas, etc.) Me parece que en parte como producto de la “obligación” de esclarecer mis procesos de trabajo que hasta ese momento eran muy personales, sin una contra parte colectiva. Por esta razón considero importante la experiencia de haber formado parte de un colectivo de trabajo (Temístocles) Más o menos en esta época 91-93 empecé a releer a William S. Burroughs (mi primer intento “Nacked Lunch” resultó un poco difícil) para mi suerte me había encontrado ya a mi amigo Luis Felipe Ortega con quien empecé a compartir muchas lecturas de escritores que nos gustaban a los dos: Beckett, Borges, Burroughs, Bukowski, Cortázar, y muchas otras gracias a su formación pedagógica y filosófica que facilitó a mi obra la ampliación de los procesos de trabajo (no sólo en el dibujo sino en otras áreas de participación colectiva). Trabajamos juntos haciendo videos y escritos varios que tuvieron destinos diversos; aprendía a trabajar y colaborar con mis amigos en proyectos ajenos, pero que me dejaron una experiencia que indudablemente marcó al mío. El encuentro con William S. Burroughs me resultó importante sobre todo por el proceso de realización, me permitió reconocer y afirmar el uso de la palabra, sea esta en forma de frases, diálogos u onomatopeyas como una parte fundamental de mis dibujos. Retomé directamente de su narrativa la construcción “azarosa” de los tiempos, personajes y espacio: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify">Desde que ingresé a la secundaria me dio por forrar mis libros y cuadernos con copias que hacía de los grupos y músicos de rock. Las imágenes venías directamente de revistas musicales que me gustaba comprar: Conecte, Sonido, Rock-Pop, Cream (gané varias colecciones de discos en los concursos que organizaban las revistas). Esos primeros dibujos-copias, se acompañaban de otras viñetas que yo me inventaba. En la prepa me encontré con personas que al igual que yo gustaban de esta música. Ahí conocí a mi amigo Daniel Ugalde (él también estudiaría pintura en la Esmeralda, pero en San Fernando, a un costado de la Alameda). Cuando nos tocó elegir carrera, él se decidió, por ser “químico”, y yo diseñador. Me inscribí en la ENAP y sólo duré un año en diseño, luego me cambié para Artes Visuales. Por suerte tuve como maestro a Don Gilberto Aceves Navarro (quién me enseñó el gusto por dibujar y usarlo como plataforma de trabajo), a Tomás Goméz Robledo (quien me enseñó la diversidad del arte), a Guillermo Saffe (quien me enseñó el valor) y, casi al final de la carrera –que no terminé- a Guillermo Santamarina (quien me enseñó a mirar más allá de la escuela). El último año que estuve en la universidad, me encontré con algunos amigos: Abraham Cruzvillegas, Damián Ortega, Eduardo Abaroa, Sofía Táboas y Pablo Vargas-Lugo, con quienes más tarde formaríamos Temístocles 44. En muchos sentidos, Temístocles fue el resultado de innumerables reuniones, visitas y charlas en torno al trabajo que cada uno venía realizando en su estudio. Metro Blanco y el Exterminador), los cuts-up que tomó él de su amigo, el pintor Bryon Gysin, y que usó para conseguir nuevos resultados en sus escritos: Cómo el azar construye la narración, dejar que la vida interactúe con el realizador. Salir a la calle y dejar que la mente sea invadida por los mensajes visuales, auditivos, los sonidos, etc. y tener como resultado cortes de tiempo visualmente situados en la superficie del papel (lenguaje). Algunas veces tomé citas directas de los textos. Gracias al encuentro con la narración de Burroughs me sentí liberado de la necesidad de proceder con un orden establecido al trabajar en los dibujos (manchas, palabras, frases e imágenes son manejadas con el mismo valor visual). El azar y los accidentes son utilizados como parte del proceso de trabajo. Estando en Temístocles 44 mi amigo Eduardo Abaroa nos trajo unas hojas que contenían la traducción de varios pasajes del libro de Guy Debord :La sociedad del espectáculo junto con la traducción de un fragmento del libro de Greil Marcus Lipstick traces para el boletín de información de Temístocles La alegría; ese fue mi primer contacto con las ideas de la Internacional Situacionista. A partir de las lecturas que hice de la vida y obra de este grupo, mi forma de trabajo (en especial la elección de las apropiaciones sean estas imágenes o palabras) se volvió más “consciente”. Me enfrentó a mis propios deseos (la imagen que el artista tiene de su originalidad, por ejemplo) mi pasado social (gustos, educación y formas de ver el mundo, lenguaje y formas de expresión de una clase), probablemente la parte más visible de esta influencia (estética) sea en mi trabajo dibujístico. Esta experiencia a su vez, se extiende -como consecuencia natural- en otras áreas de trabajo que he realizado: instalaciones y objetos. “Unas vacaciones baratas en la miseria de los demás” una instalación que realicé en 1995, sintetiza este transito del dibujo, la recuperación de cierta información y un planteamiento mucho más amplio de la obra en su solución formal. Me parece que de estas dos experiencias intelectuales, mi trabajo y su realización adquirieron un rumbo concreto (alrededor de este eje giran otros). Sigo creyendo que el dibujo es el soporte de mi obra, pero este se ha ampliado hacia otros soportes sin limitarse solamente al bidimensional. Podríamos ver las siguientes obras como resultado de este encuentro. |
|||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||
| TRANS< copyright 2003 | |||||||||||||||||||||||||||
| designed by
|
|||||||||||||||||||||||||||